Como si no hubiera pasado.

Publicado en por amigosqueseenamoran.over-blog.com

Daniel era mi chico. Era él, lo sé.

Estaba en mi clase de matemáticas, se sentaba dos sillas atrás. No hablábamos mucho, pero las miradas hablaban por nosotros. Estaba locamente enamorada de él. ¡No conseguía sacármelo de la cabeza! Era en lo primero que pensaba al despertarme y en lo último al irme a dormir. Solo deseaba tenerlo, poder caer en sus brazos y perderme en sus labios, nada mas, no era tan difícil. Pero, claro, como en toda historia, tenia que haber un problema, ¿no? ¿El mío? Pues fácil: no era su tipo. 

Lo peor fue que me hizo creer que le gustaba, hasta tal punto que fingió quererme y me pidió para salir. No me lo esperaba, Daniel McFix, el chico más guapo y popular del instituto, me pedía para salir a mí, un insignificante miembro del club de ciencias. Pero así fue.

Sucedió poco después de iniciar el nuevo curso, en el descanso de mediodía. Me encontraba en la mesa donde solía comer junto mis únicos amigos, Emily, Mark y Rym. Emily y Rym estaban bromeando acerca del pepinillo del bocadillo ( qué estupidez, ¿verdad?, pero que le vamos a hacer: son así y así me gustan) ; mientras que Mark y yo planeábamos la cena de mi cumpleaños, que estaba al caer. 

Entonces, se acercó, me tocó la espalda, apenas fue un segundo. Me giré, y ahí estaba, con su sonrisa perfecta, sus ojos grandes y azules y ese pelo cuidadosamente peinado.

- Ann, ¿puedes venir un segundo? Tengo una duda, que quizás puedas resolver.

No contesté, ¡estaba paralizada! No sentía mis manos, ni mis pies, ¿ Me hablaba a mi? Suerte que Rym se enteró y me dio un empujoncito.

- Cla-cla-claro.

Sé que estáis pensando: que tonta la chica esta,¿no es así? Pues os diré una cosa: SI, SOY TONTA.

- A ver, Ann. Seré sincero, no tengo ninguna duda existencial de matemáticas, ni de ciencias, ni nada de eso. Es solo que... bueno, me preguntaba si estabas libre este viernes por la tarde.

Espera, ¡Stop! ¿qué estaba pasando? En primer lugar, Daniel no se acercaba a mi, en segundo lugar, si lo hacía ( que como he dicho antes, pasaba poco...) era solo para preguntarme algo de mates, y por último: ¿me pedía una cita?

- Cla-cla-claro.

Fue lo único que dije. Y así pasó. Salimos, disfrutamos. Todo era genial. Estuvimos juntos 1 año, era perfecto, mi chico. Nada podía estropearlo, pero, estaba equivocada. No era mas que una simple apuesta. Esa noche,la noche de nuestro aniversario,me lo contó todo.

-¿No pensarías que te quería de verdad, no? A ti, una rata de biblioteca, ¡y un cuerno! Vete a casa con tus libros y no me llames ni me hables, haz como si no hubiera pasado.

Eso fue lo último que dijo: COMO SI NO HUBIERA PASADO.

 

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